Primera mujer astrónoma y docente uruguaya homenajeada con denominación de asteroide

Descripción
La Prof. Lic. Esmeralda Mallada Invernizzi y la comunidad astronómica toda ha recibido con alegría la noticia. Un asteroide ha sido denominado con su nombre en honor a su trayectoria profesional y sus aportes a la enseñanza, difusión y labor académica.

Primer asteroide con el nombre de una mujer astrónoma y profesora de Astronomía uruguaya. El objeto denominado como asteroide 16277 es conocido desde ahora como asteroide MALLADA.

El reconocimiento es para la Profesora Esmeralda Mallada y tanto ella como la comunidad astronómica toda ha recibido este homenaje con regocijo.

La Lic. Prof. Esmeralda Mallada fue docente efectiva por concurso de oposición abierto en Secundaria, profesora en Formación Docente y en el Depto. de Astronomía de la Facultad de Ciencias de la UdelaR. 

Rescatamos, para conocerla un poco más, una entrevista que se le realizó en el Año 2009, en oportunidad del Año Internacional de la Astronomía, en una serie de entrevistas bajo la consigna "Ella es una astrónoma..."


UruguayEduca - Agradecemos tu tiempo. Indagando en los inicios de vocación, ¿puedes contarnos tu primer encuentro con la Astronomía? Es decir, ¿Cuál sería el primer recuerdo que atesoras respecto a tu vocación?

Esmeralda Mallada - Primer recuerdo respecto de algo relacionado con la Astronomía, un cometa que podía ver cuando niña, al atardecer, lo recuerdo como una larga cola blanca vertical, sobre el cielo celeste, supongo que fue el gran cometa de 1947.

Pero mis primeros recuerdos de la Astronomía como ciencia datan de 1952 en que tuve al Prof. Alberto Pochintesta como docente de Cosmografía. Con él comprendí mucho del funcionamiento cinemático del Sistema Solar y gracias a él tuve la oportunidad de ser fundadora de la Asociación de Aficionados a la Astronomía (AAA) con sólo 15 años de edad.

UE - En el sentido de lo anterior, ¿cómo era ser aficionado o entusiasta de la Astronomía en la etapa de los primeros pasos?

EM - Me tocaron tiempos de mucha evolución. Pude ver el Sputnik, el primer hombre caminando en la Luna. Estuve en aquellos primeros tiempos de la AAA, conocí a personas muy especiales que de alguna manera me marcaron, el Prof. Carlos Etchecopar, el Ing Fernández Guido, Gladys Vergara, Enrique de los Santos, Juan Diego Sans. Fueron tiempos de aprender disfrutando. Si comienzo a buscar en la memoria momentos especiales, creo que no termino. Muchos destacan tu experiencia en la faz docente.

UE - El anecdotario que tendrás en tal sentido es muy rico ¿Cuál es la experiencia o anécdota que atesoras con más cariño?

EM - No estoy segura. Tal vez, en los primeros años, en el liceo Colón, dos estudiantes me comentaron que conmigo habían aprendido a razonar de tal manera que habían mejorado su comprensión de las matemáticas. Nunca olvidé esas palabras, que me enorgullecieron muchísimo, además de convencerme de que tenía razón cuando afirmaba que la Astronomía podía ayudar a desarrollar el espíritu crítico y la capacidad de razonar.

UE - ¿Qué prefieres, la docencia o la investigación?

EM- Son dos cosas muy diferentes, pero muy relacionadas. Durante 30 años hice docencia sin posibilidades de investigación. Los primeros años fueron los mejores, era una actividad nueva, siempre me había gustado trasmitir lo que sabía, desde muy niña me gustaba explicar a mis compañeros los problemas con los que tenían dificultades. El paso de los años me hizo sentir que me faltaba algo, extrañaba el estudio en serio, dar un mismo curso todos los años, en varios grupos, diferentes, con dificultades variadas, pero al fin el mismo curso no era muy estimulante. En los últimos años tuve la oportunidad de trabajar en el observatorio del Liceo Dámaso Larrañaga, en años en que hubo fenómenos no muy frecuentes. Fue realmente magnífico poder mostrar, no solo a los estudiantes, sino también a público que nos invadió, la última visita del cometa Halley y la supernova 1987A. Esa experiencia fue muy buena, además de la oportunidad de manejar un telescopio, observar directamente manchas solares, mostrar a Saturno y sus anillos, Marte, Júpiter, la Luna. Pero ya en esos últimos años la necesidad de seguir estudiando se hizo impostergable. Dos años antes de retirarme, comencé la carrera en Facultad de Ciencias, dedicándome de lleno después de jubilada. Casi dos años más tarde entré, primero como ayudante y luego como asistente. Hay una enorme diferencia entre la docencia en Secundaria y en la Universidad, para mí significó una vida completamente nueva. Al fin estaba estudiando como me gustaba, y haciendo una docencia diferente, entre adultos, lejos de los problemas de la adolescencia, enseñando a gente interesada en aprender. No estoy diciendo que en Secundaria no hayan estudiantes interesados en aprender, pero en la Universidad no encontré estudiantes que concurrieran por los boletos o lo asignación familiar. En fin, creo que la investigación me quedó muy en el debe, tal vez por eso si me preguntan así directamente diría que la prefiero, siento que en ese aspecto hice muy poco y me gustaría poder hacer más.

UE - Desde hace un tiempo estamos asistiendo a un fortalecimiento de la red de Observatorios de Secundaria. ¿Qué expectativas tienes, como integrante de la comunidad astronómica, de estas acciones a favor de la enseñanza de la Astronomía en Secundaria?

EM - La importancia de los observatorios para la difusión de la Astronomía no puede discutirse. La curiosidad humana es un motor del progreso y los sentimientos que pueden despertar las observaciones a través de un telescopio son semilleros de vocaciones. La Astronomía tiene muchas más posibilidades que otras ciencias de utilizar los aportes de muchos. ¿Qué otra ciencia se sirve de investigadores, observadores, aficionados, simples amadores, sin otro interés que mirar las maravillas del Universo?

Pienso que la Astronomía en Secundaria es una base que debe ser mantenida y ampliada. Todos deseamos que nuestro país crezca y se desarrolle, para eso es necesario que sean muchos más los que se dediquen a las ciencias y la Astronomía es sin duda un campo fértil para el desarrollo del espíritu científico.

Muchos de mis mejores ex-alumnos siguieron carreras que no tienen que ver con la Astronomía, pero estoy convencida de que lo que aprendieron de Astronomía los ayudó a formarse como científicos.

UE - Hace algunos años seguramente era duro ser mujer y transitar cotos reservados a hombres, sin embargo hoy parece ser diferente. ¿Aprecias actualmente diferencias en lo que refiere a género e igualdad de oportunidades en el ejercicio de carreras científicas?

EM - La verdad es que mis problemas de género provinieron principalmente del ámbito familiar, tuve que pelear mucho para que se me permitiera estudiar Ingeniería. No creo haber sufrido discriminación cuando decidí concursar en Secundaria para dar clases de Cosmografía (Así se llamó la asignatura hasta 1974). Tampoco sentí diferencia de género en mis años de estudiante y de docente en Facultad. Al menos, no en forma ostensible. Reconozco que ahora las cosas parecen más fáciles, es posible que las oportunidades sean actualmente más equitativas, aunque aún son mayoría los hombres en los puestos directivos.

UE - ¿En qué se puede trabajar en el país sobre astronomía teniendo en cuenta la tecnología desplegada por los grandes países, sobre todo del hemisferio norte?

EM- Es indudable que nuestro país no tiene posibilidades de aportar mucho al avance de la Astronomía desde el punto de vista observacional. No tenemos montañas, el clima no es muy adecuado. Pese a ello en el país tenemos buenos aportes en la medida de lo posible. La experiencia del Observatorio Astronómico Los Molinos en la búsqueda y recupero de Asteroides y cometas es muy prometedora, así como los aportes en el mismo tema de Kappa Crucis y de OLASU. De todos modos existe mucha información obtenida por los grandes observatorios y misiones espaciales que está disponible para ser procesada y eso lo pueden hacer los Astrónomos del país.

Es claro que para que se amplíe el espectro de posibilidades sería necesario que el departamento de Astronomía creciera con la creación de nuevos grupos de investigación. Por el momento la única opción viable para los nuevos investigadores para realizarse en el país es el Sistema Solar. Tenemos Astrónomos muy buenos trabajando fuera del país, no creo que sea sólo la falta de grandes Observatorios lo que los mantiene lejos. Otra fuente de trabajo para los Astrónomos debería ser la docencia en Secundaria, aunque no parece que funcione esa alternativa para la mayoría de los estudiantes de licenciatura. Espero y deseo que se encuentre una fórmula para que los licenciados, con algún curso complementario de didáctica puedan acceder al título de profesor.  Eso además de abrir otra opción de trabajo permitiría mejorar la calidad del plantel docente y con ello el prestigio de la Asignatura. El Planetario es otra opción.

UE - Socia fundadora de la Asociación de Aficionados a la Astronomía, integrante de la Sociedad Uruguaya de la Astronomía, con rol activo en campañas de impulso a la difusión. ¿Qué sientes en esa actividad de difusión de la Astronomía?

EM-La difusión de la Astronomía es una de las formas más gratificantes de vivirla. Es muy bueno poder enseñar, explicar, ver a los ojos del que entiende algo que antes no entendía. He disfrutado mucho de este año, pero lo que más me llenó de satisfacción fue la experiencia de visitar la Ciudad de Paysandú con un grupo de aficionados, llevando telescopios, dando pequeñas charlas, pero especialmente llevando a toda clase de público la oportunidad de mirar por un telescopio. Niños, adultos, ancianos de bastón, emocionados por la oportunidad de ver los anillos de Saturno, los cráteres de la Luna, algún cúmulo abierto o globular, cada uno con su particular encanto. Lamento no haber podido hacer más.

UE - En el 2009 trabajaste junto a otros compañeros en el programa de Relojes solares. El equipo de "relojeros" -como se les llama afectuosamente- ha trabajado incansablemente por difundir estos didácticos instrumentos. ¿Cómo ha sido el desarrollo y saldo de tal iniciativa?

EM - Ha sido una experiencia muy interesante. He tenido la oportunidad de enterarme de que hay en el país muchos más relojes solares de los que yo pensaba. Recibí informes de docentes, de vecinos de la playa, de simples aficionados que habían construido sus relojes. Tuve oportunidad de asesorar a maestras que con sus niños construyeron modelos para competir con éxito en clubes de Ciencias. Colaboré en la puesta a punto del reloj del Colegio Alemán de Carrasco, un modelo muy interesante. Tuve la oportunidad de asesorar al docente de Nueva Palmira que se ocupó de corregir un hermoso reloj solar vertical que tenía errores de construcción que lo convertían en un artefacto inútil, corrección en que trabajaron los estudiantes, obreros de la construcción y herreros, con el apoyo de la intendencia de Nueva Palmira. No he tenido oportunidad de visitarla, pero sé que se está por inaugurar una plaza solar con varios modelos de relojes en el Parque de Vacaciones de la UTE, proyecto del Ingeniero Eduardo Álvarez. El Arq. Eduardo Di Mauro ha construido varios aparatos y realizado varias exposiciones de mucho éxito. También diseñó el reloj analemático inaugurado recientemente en el Parque Educativo de la Facultad de Ciencias. Realizamos con la estudiante Andrea Maciel un taller de construcción de relojes solares en el Parque Rodó en el marco de FETTU. La Intendencia de Montevideo inauguró un reloj de Sol en el Barrio Borro. Se está en proceso de reparar algunos relojes deteriorados. En fin, creo que se ha hecho mucho por promoverlos.

UE - ¿Que es lo más extraño que has visto en lo que refiere a Relojes de Sol?

EM -  Es una pregunta "extraña". ¿Porqué "lo más extraño"? ¿Se espera que haya muchas cosas extrañas? Encuentro los relojes solares muy normales, muy didácticos. Desde mi punto de vista además de representar la forma en que nuestros antepasados lograban medir el paso del tiempo, representan un tiempo mucho más de acuerdo con nuestros ritmos vitales que el actual tiempo legal. Tal vez lo que podría llamar extraño es la actual costumbre impuesta en algunos países especialmente europeos de diseñarlos corregidos de longitud, con analemas, como en un intento de competir con los relojes digitales en proveer la hora exacta legal. Hasta los he visto con trazados de un color para la hora de "verano" y de otro para la hora de "invierno". Entiendo que no se debe dar a la gente todo digerido, un reloj solar debe dar la hora solar, se puede acompañar de sencillas instrucciones para encontrar a partir de ella, la hora legal. Otra cosa es menospreciar la capacidad del público de razonar. Me parece importante que el reloj solar marque el instante del verdadero mediodía, si lo diseño para que de horas legales, ¿cómo puede saber el pasante a qué hora el Sol está culminando?

UE - ¿En la enseñanza secundaria, de acuerdo a lo que ha avanzado la Astronomía, es suficiente un curso de sólo un año lectivo?

EM- No, es insuficiente, especialmente desde que se redujo la carga horaria de tres horas semanales a solo dos. Pienso que mientras no se aumenten las cargas horarias de las materias científicas no se logrará cambiar la estructura humanística de nuestra sociedad, no tengo nada en contra de las disciplinas humanísticas, me gustan especialmente la Historia y la Literatura y creo que son muy necesarias para formar ciudadanos libres y cultos, pero las Ciencias son también muy necesarias, especialmente desde el ángulo de las necesidades del país. Creo que no se le puede dar toda la información al estudiante, ya es demasiada. Se le debe formar para que pueda asimilarla solo. Pienso que llevará mucho tiempo el seleccionar los contenidos que permitan desarrollar esas capacidades, pero no creo que se pueda exigir el conocimiento de todo lo que esté en los programas. Es posible que en algún momento se pueda llegar al extremo de que en un examen en lugar de preguntar sobre una bolilla se le de al estudiante un tema nuevo para leer, con un tiempo para prepararlo y que deba exponer sobre lo que leyó. Si es capaz de entender y explicar lo que leyó, no cabe duda de que está preparado en esa disciplina. Cada vez es más difícil que alguien pueda recordar todo lo que es importante de 10 ó 12 asignaturas.

UE - Antes de finalizar, un concepto o idea-fuerza que quieras compartir con los lectores y en particular con jóvenes que en este momento pueden estar decidiendo su camino vocacional.

EM - Si hay algo que se puede aconsejar a jóvenes en busca de una vocación es seguir su propio instinto. Nada se hará mejor que lo que se desea hacer. Nada se hará peor que algo que sólo se haga por obligación de ganarse la vida. Es necesario elegir, siempre es necesario elegir y cuando se elige, hacerlo sabiendo que al abrir una puerta dejamos muchas cerradas. Seguir el propio instinto, pero con cuidado, una equivocación nos puede alejar de lo que realmente deseamos. Pero recordar siempre que nunca es tarde para hacer lo que se desea hacer. Mi experiencia muestra que se puede lograr lo que parece imposible, que nunca es tarde para re-comenzar si uno tiene verdadera voluntad de hacerlo.

Referencias:

Asteroide Mallada en catálogo de cuerpos menores de NASA: http://ssd.jpl.nasa.gov/sbdb.cgi?sstr=mallada

Autor
Gastelú, Daniel
Responsable
Gastelú, Daniel
Fecha de publicación
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Créditos
  • Fuente del texto: Portal del Año Internacional de la Astronomía Uruguay 2009
  • Fotografía provista por la Prof. Mallada.
Clasificación curricular