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4 de Junio de 2012

Según Alicia Fernández la creencia en que el déficit atencional y la hiperactividad son los responsables de no aprender, merece un detenido análisis

La potencia atencional de la alegría

Para la psicopedagoga argentina Alicia Fernández*, en la actualidad, es imprescindible que el psicopedagogo transforme su modo de pensar: “necesitamos dar atención a las 'capacidades' para entender los 'déficits', para generar espacios de autoría y así dar lugar a la potencia atencional de la alegría”. Según ella, existe un arsenal de propuestas engañosas dirigidas a convencer sobre los métodos empleados para superar los “déficits atencionales”, basados en falsas teorías contrarias a los saberes de educadores, psicólogos y psicopedagogos. Frente a todo esto, propone algunas cuestiones sobre los conceptos de "modalidades atencionales" y de "capacidad atencional".

 

Fernández

Es imprescindible colocar en cuestión nuestros modos de pensar, así como analizar las modalidades de enseñanza y aprendizaje que imperan en los profesionales de nuestra propia disciplina, dice la psicopedagoga.






 



Fernández

Según Fernández, los modos de representación del tiempo y espacio cambiaron en la actualidad gracias a la telemática, imponiendo una miniaturización y vertiginosidad que exigen la atención abierta a la simultaneidad.




Fernández

En el movimiento entre la distracción y la atención, se sitúa el aprender, sostiene la especialista.

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Asegura la especialista que la tarea psicopedagógica supone “atender-cuidar a otros humanos” y que hay que analizar especialmente “cómo nuestros atendidos atienden, para lo cual precisamos entender qué es y cómo se desarrolla la capacidad atencional en su relación con las autorías de pensar. Sólo desde allí podremos pensar modos de intervenir, que no se transformen en interferir”.

Es así como sugiere la necesidad de estudiar lo que llama “modalidades atencionales”, que en paralelo a las “modalidades de aprendizaje”, se construyen a lo largo de la vida de cada persona. “Las modalidades atencionales singulares se conforman en correspondencia con los modos atencionales propuestos y/o impuestos por la sociedad”, afirma. Entonces menciona que el contexto tele-tecno-mediático actual impone en forma vertiginosa transformaciones que forman nuevas escrituras, y modifican los modos de representación de la realidad en concomitancia a las modalidades atencionales singulares a cada sujeto.

Fernández sostiene que los tiempos telemáticos actuales, los mundos virtuales, internet con su globalización, la informática en general, los videojuegos y la televisión “forman nuevas escrituras e 'inscrituras' que modifican nuestros modos de representación”. Y pone como ejemplo la forma en que los adolescentes aprenden. Simultáneamente leen, escriben, escuchan radio, ríen, se cuentan cosas, hablan por teléfono, toman mate y hasta preparan una torta. “Nada parecido al modelo de atención unidireccional; además, esos adolescentes que aprenden son los mismos que están atentos al mundo, sufren con las guerras y los problemas económicos, cuestionan, critican y hasta están atentos a los avatares del último capítulo de la serie televisiva. El contexto es texto desde el cual se atiende”, dice la psicopedagoga.

Y agrega: “antes, atención era concentración. Hoy, atención se acerca a descentración, a dispersión creativa, a reconocerse autor, a confiar en las posibilidades de crear lo que ya está allí, más cerca de jugar que del trabajo alienado”.

Posteriormente, Fernández cuestiona “la inquietante proliferación de posturas que no sólo psicopatologizan y medicalizan los malestares psíquicos y sociales, sino que también consideran sospechosa y hasta peligrosa a la propia emergencia de la alegría y el jugar, desvitalizando así a la autoría de pensar”. Y enseguida añade que cuando se trata de niños y del aprendizaje, esa tendencia encuentra fáciles adeptos y hasta propulsores en ciertos adultos - especialistas psicólogos, psicopedagogos, médicos, maestros y padres - aprisionados por la lógica de la competitividad, la eficiencia (que mata a la eficacia) y el cumplimiento inmediato de un fin exitoso sin atender a los medios para lograrlo. “El aprendizaje pierde así su carácter subjetivante - fin en sí mismo- para transformarse en un triste medio para obtener un resultado exigido por el otro”, sostiene.

No presta atención, no se queda quieto

Dice luego la especialista que muchos niños y adolescentes llegan a la consulta casi diagnosticados y a veces, hasta casi medicados por la familia, la escuela y los medios. Y que la creencia en que el déficit atencional y la hiperactividad son los responsables de no aprender merece un detenido análisis. En tal caso, explica, se coloca el problema en el niño o el adolescente, “sin cuestionar al sistema socio-educativo, ni a los modos pedagógicos y psiquiátricos de evaluar”.

Fernández relata que es común escuchar en los motivos de consulta que el chico "no presta atención", "no se queda quieto ni un momento", "es hiperactivo", "la maestra dice que tiene ADD (Síndrome de déficit de atención)", "al hijo de mi amiga le recetaron un remedio que le hace bien". Y entonces afirma: “tales descripciones/definiciones por parte de maestros y padres, influenciados por la difusión mediática, al desenfocar la atención de los mismos desde el aprender y el placer de enseñar al prestar atención, están pisoteando el deseo genuino de aprender. Hoy el objetivo explicitado mayoritariamente se sitúa en el rendimiento y principalmente en la rapidez en alcanzar un resultado. Poco se trata entonces del pensar, de la reflexión, del jugar y menos aún de la alegría”.

Más tarde cita a la psicoanalista argentina, Silvia Bleichmar que, a propósito de la sobreabundancia de diagnósticos de ADD y ADHD (Trastorno Hiperactivo de Déficit de Atención), decía: "una vez que un enunciado cobra carácter público y se asienta, en un momento histórico, como ideología compartida, es raro que alguien se pregunte por su cientificidad e intente poner a prueba sus formulaciones de origen".

Finalmente la psicopedagoga entiende que se puede hablar de diversos modos de atención atrapada, creando dificultades en el aprendizaje y la enseñanza. De capacidad atencional atrapada, “entre otras cosas por las exigencias del mercado, el ideal del consumo y la ética de la velocidad y el éxito”. Y asegura que para analizar la atencionalidad atrapada diferenciándola de la desatención reactiva (y a ambas, de los pocos casos de daño neurológico que comprometen a la atención), “urge trabajar y estudiar la atencionalidad como una capacidad, así como a la actividad/agresividad lúdica como espacio subjetivo/objetivo donde la llamada hiperactividad no es necesaria”.

Según Fernández es imprescindible y hasta una cuestión ética del psicopedagogo, abrir el espacio de pregunta acerca de qué se dice cuando se dice que un niño no presta atención y qué se dice cuando se dice que un niño es hiperactivo. “¿Qué efecto va a tener sobre los padres del niño tal descripción del maestro? ¿Qué encadenamiento de circunstancias va a suscitar? ¿Cómo va a entrar esa queja dentro del mercado consumista?, ¿va a ayudar a pensar o estará el maestro sin saberlo, aportando un niño más a la medicalización? ¿Qué esperan los padres de sus hijos? ¿Qué atención falta?”, pregunta.

Sostiene luego: “aprendemos de quien investimos del carácter de enseñante. Aprendemos cuando podemos confiar (en los otros, en nosotros y en el espacio). Aprendemos con quien nos escucha. Aprendemos si nos escuchamos. Aprendemos cuando el enseñante nos reconoce, nos atiende pensantes”.

*Psicopedagoga egresada de la Facultad de Psicopedagogía de la Universidad del Salvador, Buenos Aires, Argentina. Autora de numerosos artículos de la especialidad. Directora da EpsiBA - Escuela Psicopedagógica de Buenos Aires.


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  • modalidades de aprendizaje y d   Estela
    Domingo, 09 de Marzo de 2014
    Actualmente estoy cursando 4º año de Psicopedagogía y tomamos sus libros para nuestro estudio, es muy interesante sobre lo que escribe, nos permite ver con mas profundidad esta temática y descubrir este mundo hiperactivo, con una nueva infancia, con docentes del modelo desactualizado. estas teorías fundamentan el porqué los niños son como son, aprenden y atienden de una manera u otra. correrse de la idea de tener niños estatuas en el aula. a desmitificar "problemas de aprendizajes" .

  • alicia fernandez   cecilia cotelo
    Viernes, 03 de Mayo de 2013
    desde hace años estoy muy interesada sobre los planteos que hace esta autora y todo lo que nos permite pensar , cuestionar y crecer como docentes . Es una genia!.


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