Todo comenzó con una serie de talleres dictados por el equipo responsable del proyecto Cineduca, que está integrado por la coordinadora Gladys Marquisio, la técnica Cecilia Etcheverry y el editor Álvaro Camilo. Esos talleres, voluntarios y extracurriculares, estuvieron dirigidos a estudiantes de Formación Docente y a coordinadores audiovisuales y tuvieron lugar, durante los meses de agosto y setiembre, en siete regiones del país.
“Fueron jornadas intensivas donde partíamos del análisis de un documental y llagábamos a la elaboración de un pre guión con los estudiantes y profesores”, explicó Marquisio. Y añadió que previamente a esa capacitación, el coordinador audiovisual de cada centro había realizado un diagnóstico y contactado a estudiantes interesados en participar. La motivación fue grande y el promedio de alumnos involucrado, por IFD, fue de entre 10 y 15, aunque en Artigas, por ejemplo, la convocatoria superó las expectativas y se sumaron 55 estudiantes.
Finalizados los talleres y con la idea del cortometraje clara, cada propuesta comenzó a tomar vida propia con el firme propósito de rodar un cortometraje de entre 8 y 10 minutos de duración.
“No sabíamos nada. Ninguno de nosotros tenía conocimientos audiovisuales. Al principio nos parecía que nos iba a salir así nomás y en realidad está todo planificado, guionado”, relató Mariana Torres, estudiante del IFD de Mercedes.
Asignatura pendiente
Marquisio contó a Uruguay Educa que en cada IFD hay un coordinador audiovisual encargado de organizar, en su centro, las actividades de Cineduca. “Él nos envía los proyectos y nosotros seleccionamos, tratando de abarcar a la mayor cantidad de gente posible y de alcanzar, sobre todo, a aquellos proyectos donde veíamos a estudiantes muy comprometidos con la iniciativa”. Luego adelantó que el año próximo se extenderá la iniciativa al resto de los IFD y al Instituto de Profesores Artigas (IPA).
La coordinadora de Cineduca sostuvo que el lenguaje audiovisual es una asignatura pendiente en la formación de los docentes, puesto que, “como todo lenguaje, es un modo de representación y es ineludible que esté presente para abordar a las nuevas generaciones. Es un lenguaje que las nuevas generaciones dominan, estudian y producen con su teléfono celular, con Internet.”
En ese sentido, Eneida Rodríguez, coordinadora audiovisual del IFD de Artigas coincidió con Marquisio y aseguró que “es el lenguaje que más manejan los chicos y el que más les llega. Ellos están acostumbrados a emplear la tecnología y se motivaron enseguida con la propuesta. Y desde el punto de vista académico es una instrumento que no podemos dejar de lado”.
Por otra parte, Marquisio mencionó que la capacitación audiovisual proporciona a docentes y maestros herramientas para abordar nuevos códigos de comunicación en común con sus estudiantes. “Un docente debe ser un gran comunicador y un gran comunicador tienen que manejar todos los lenguajes, todas las formas de representación de la realidad”, sostuvo.
La coordinadora del proyecto también valoró la iniciativa como un medio de expresión para los estudiantes y como un vehículo de difusión: “Una investigación educativa en un libro o revista puede quedar en un circuito interno, en cambio con el audiovisual la difusión es mayor, se puede ver en la web, en televisión, etcétera...”
A rodar
El rodaje de los proyectos se inició en octubre y a fin de año habrá ocho cortometrajes acabados. Para eso, cada instituto está produciendo en forma autónoma y el equipo de Cineduca asiste en aquellos centros que lo demandan. Cada IDF posee una Unidad de Producción Audiovisual con una cámara, un trípode, un laptop y un programa para editar.
La temática de los cortometrajes fue libre y cada centro definió su propia idea. Así, en el IFD de la Costa se abordó el espacio compartido por instituciones educativas de distinto nivel en una misma manzana territorial. En Mercedes se eligió reflexionar sobre la violencia simbólica en el aula. En San José se optó por la vida del artista maragato Ariel Riva y por mostrar al maestro “entre la realidad y el estereotipo”, analizando su rol en la actualidad desde las perspectivas de un estudiante de magisterio, de un maestro en actividad y de otro jubilado. En Artigas se apeló a rescatar la historia del clásico ritual de iniciación de los maestros recién recibidos.
“Es una experiencia nueva que nos permite reflejar lo que pensamos y a la vez informar a todos”, expresó Martín Curbelo, alumno del IFD de San José.
Futuro cercano
Con Cineduca la DFPD aspira llegar a todo el país, producir en mayor cantidad y, por sobre todas las cosas, generar autonomía de los centros y producciones de calidad. Se trata de “crear una cultura audiovisual, independiente de este proyecto, que se instale en cada instituto”, afirmó Marquisio.
Además, el proyecto prevé formar, en todos los institutos, una videoteca con títulos que proporcionen una visión general de la historia del cine, con énfasis en la producción nacional.
“Queremos, una vez recibidos, trasladar esta experiencia a las aulas y producir con los chiquilines”, sostuvo Martín Curbelo. En tanto, Mariana Torres agregó que en Mercedes piensan seguir realizando cortometrajes, a través de un grupo de ex alumnos. “Es una herramienta excelente, que a los niños les encanta y la vamos a aprovechar”, dijo.
Es que según Marqusio: "El poder de la palabra es enorme, pero creo mucho también en el poder de la imagen, y el lenguaje audiovisual las vincula a ambas. Me parece imprescindible que un maestro pueda analizar, educar su mirada para ver y para enseñar a ver a sus estudiantes”.
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